Energía

La energía es algo que se da por supuesto. Está ahí y la utilizamos. Pero no siempre ha sido así y no va a ser así en el siglo XXI. Los seres vivos somos esencialmente máquinas termodinámicas que necesitamos energía para vivir y reproducirnos. La actividad de los seres vivos es esencialmente buscar energía.

   El ser humano encontró energía almacenada (como una hiena que hubiese encontrado carroña para dos siglos) y la está utilizando sin restricción alguna. La riqueza de que disfrutamos hoy en los países ricos, y la población creciente en el mundo, no son más que un reflejo literal de la abundancia de energía. Pero esta energía fósil (los animalillos que formaron el petróleo, las plantas que generaron el carbón) está generando un cambio en el planeta de consecuencias desastrosas para la sociedad humana. Es pues necesario cambiar las fuentes de energía y el uso que hacemos de ella, y es urgente cambiar la respuesta genética que lleva a procrear cuando hay abundancia de energía, pues una humanidad creciente puede seguir utilizando energía de sobra, pero no materiales limitados.

   La energía que debemos utilizar sale del reactor nuclear de fusión que llamamos Sol y que trabaja ya sin problemas para nosotros, sin necesidad de construirlo en la Tierra. La energía que nos proporciona es más que suficiente como para que 10.000 millones de personas puedan vivir (si hay materiales) con la misma riqueza que los habitantes de la Unión Europea hoy.  Esta energía solar puede ser capturada sin problemas, ya hoy, sin mayor investigación científica y sí con desarrollo tecnológico, mediante la fotosíntesis  (etanol y diesel de plantas oleáceas), mediante placas de calentamiento solar, mediante placas fotovoltaicas y mediante el viento. La energía puede ser capturada de manera distribuida en todo el mundo, y transmitida de unos lugares a otros mediante redes de alta tensión en continua, con pérdidas del orden del 3%, y puede ser almacenada para el transporte individual mediante el vector hidrógeno. Ninguno  de estos procesos presenta problemas respecto al clima, ni respecto al paisaje, y todos ellos pueden ayudar a recuperar una vida social más distribuida, con trabajo en los campos, y eliminación de los grandes monopolios de generación y distribución de energía.

   Antonio Ruiz de Elvira